sábado, 28 de mayo de 2022

EUROPA - parte 2: TURQUÍA

 EUROPA - parte 2: Turquía


ESTAMBUL  

Fue nuestro segundo país, y el primer destino de Turquía.

Llegamos a Estambul. Llegó el caos, el ruido, el color. Estambul es un caos, es una fiesta, es un cocoliche. El tráfico es un quilombo: los autos estacionados por cualquier lado, no hay veredas, uno va caminando rezando para no ser pisado. Es una ciudad hermosa y gigante: ir de un barrio al otro requiere tomar varios transportes públicos. La red de transporte público es gigante: colectivos, tranvía, subte, metro, ferry. 



¿Cómo llegar?
- Nosotros llegamos en AVION desde Eslovenia. Viajamos en avión por AirSerbia con escala en Belgrado. Fue un día largo salimos a las 10 de la mañana y llegamos a Estambul a las 16:20hs.
- Llegamos al aeropuerto de Istambul IST.
- Cuando uno llega al aeropuerto hay que tomar el bus de HAVAIST: hay que bajar al piso -2 y ahí están las boleterías en donde se puede sacar el ticket pidiendo para SULTANAHMET o TAKSIM según la zona a la que uno va.

-Escribí en un mail sobre la llegada al hotel:
Llegamos a Estambul con cansancio y nervios: nos tomamos un colectivo desde el aeropuerto que se suponía que nos dejaba en la plaza cercana a nuestro hotel. Una vez que nos subimos entendimos que nos dejaba una estación antes. Y luego, ¡freno incluso antes! Tuvimos que empezar a preguntar cómo llegar a Sultanamet. Comprarnos una tarjeta para el transporte (una especie de sube) y cargar crédito para tomar el tranvía. El primero venía tan lleno que fue imposible subir por qué nosotros estábamos con las mochilas y después de ese, llegó el segundo más vacío. Viajamos 6 estaciones y llegamos a Sultanamet nuestro destino.

Después, para volver al aeropuerto, desde Taksim nos tomamos el HAVAIST hasta el Istambul Airport.




¿Dónde dormir?
Nosotros nos quedamos en dos lugares diferentes ya que estuvimos en dos momentos. Aprovechamos a quedarnos en dos zonas diferentes:

-Zona Sultanahmet: Nos quedamos en "Aycan Suktan Apart Hotel"
Se abre en una ventana nueva
Link de booking

-Zona taksim: Nos quedamos en "Bunkahaus"
Link en booking


¿Dónde comer?

Lugares para comer : hay un millón y confieso que ninguno me impacto MUCHISIMO como para recomendar. 
Destaco tres lugares:
*En el barrio Fatih: 
-"Massa Bistro": nos gustó, nos atendieron re bien, comimos rico, tenían cerveza sin alcohol, nos regalaron el te... todo nos copó.
-  La Safran Restaurant: comimos riquísimo. Nos gustó el lugar.
 
* Para tomar un cafe: Hazif Mustafa 1864: 



 
* En el barrio Balat: Nakis Cafe: esta re bueno como lugar para tomar un café, no venden alcohol.
link: https://www.instagram.com/nakiscafe/


* En el barrio Taksim: Zwina Lounge: comimos una pizza y tomamos un cafe haciendo tiempo para tomarnos el bus hasta el aeropuerto. 



¿Qué hacer?

Salimos a pasear y ahí nos abrumamos con Estambul todo su esplendor, ruido y gentío. Estaba REPLETO de gente. Era un hormiguero. Todo el mundo comiendo en la plaza: grupos de amigues, familias. Instalados cenando en el piso o con sillitas de picnic. Un gentío. Y después hordas de gente entrando a la mezquita más importante: reina Sofía. Impresionante el caudal. Y ahí fuimos nosotros, con toda esa gente, siguiendo a la masa sin entender nada. Y viendo cómo rezaban, lloraban, se sacaban fotos, hacían videollamadas, hacían ruido. No entendíamos pero mirábamos fascinados. 





* El primer día arrancamos el día con una “walking tour” que se hizo un poquito larga porque el guía era medio vueltero pero vino bien para un pantallazo. Fuimos a los lugares importantes de la ciudad antigua mientras escuchamos a un guía local contándonos de la historia y la religión de la ciudad. Después de almorzar recorrimos las mezquitas azul, santa Sofía otra vez, la Tumba del Sultán Ahmet, la mezquita nueva, el bazar de las especies, y nos instalamos en una cadena local de café y té turco a probar el kunefe y otro postre local. A cada mezquita que uno/a entra debe hacerlo descalzo/a entonces te pasas el día sacando y poniéndote zapatillas. En mi caso además, tapándome el pelo con un pañuelo para cumplir con la exigencia del rito musulmán. 

Básicamente: caminamos, caminamos, caminamos. Intenso, hermoso, agotador. 

















-A las 19 hs nos encontramos con el grupo (gigantesco) que había comprado la misma excursión que nosotros: una vuelta de dos horas en barco por el Bósforo. De 19 a 21 lo que permitía ver el atardecer y después ver la ciudad iluminada.

Una belleza y ¡un frío! Jajaja tuvo sus dificultades pero la verdad es que valió la pena.






*El segundo día lo dedicamos a otros barrios: fuimos al lado asiático y estuvimos paseando por el barrio Üsküdar. Recorrimos varias mezquitas incluida una que tuvimos que ver por la ventana ya que estaba cerrada y a mi me pareció la más linda de todo Estambul: la de Cinili Cami. Almorzamos en un shopping re top y comimos en Burger King para cortar un poco la comida local. Paseamos por la costanera y chusmeamos los varios pescadores que se ubican uno al lado del otro. 

- Después volvimos al lado europeo a pasar por otros barrios. Visitamos el barrio más colorido y canchero de todos los que vimos: Balat. Es hermoso. Casas de colores, bares y cafés decorados de modo original. Un millón de fotos, a donde mirabas te gustaba. Tomamos un café y descansamos mirando la costanera del cuerno de oro. En suma, una vez más el día fue: caminamos, caminamos, caminamos. Intenso, hermoso, agotador. 

* Para el tercer día de Estambul teníamos planeado hacer el gran bazar y el castillo Topkapi pero el castillo (así como el museo de antropología) estaba cerrado así que después del Bazar -en donde hicimos compritas de recuerdos- volvimos al cuarto a ducharnos y descansar un rato. No vino mal el rato de descanso. Después partimos mega cargados a tomarnos el tranvía y el metro para llegar al barrio de Taksim, en donde almorzamos. Desde ahí, partimos en bus al aeropuerto.

Nos despedíamos -por unos días- de la bella Estambul. Ciudad compleja, enorme, colorida, ruidosa, olorosa. Ciudad de miles de gatitos que te sorprenden a cada paso: es increíble la cantidad qué hay. Ciudad orante: con más de 300 mezquitas que suelen estar siempre con gente. Ciudad turística con un millón de lugares para comer y con una persona delante que ofrece e insiste para convencerte de que entres. 


Nos quedaban dos días de Estambul destinados a la parte moderna ya que nos quedamos en Taksim. Sin embargo, llegamos el 1 de Mayo que resultó un día re complicado para esa zona porque Justo se hacían manifestaciones o marchas en la plaza central de Taksim así que fue un poco tortuoso el tema de entrar y salir del hostel. De hecho, no pasaba el metro ni el fonicular así que nos costó un poco llegar. Un poco por eso y otro poco porque nos había faltado ir, aprovechamos a ir al palacio Toptaki y a darnos un baño en la historia de los sultanes de la antigua Constantinopla. Fue hermoso. El palacio está formado por un montón de “palacetes” llenos de azulejos y decorados con nácar o vidrio de colores. Una belleza. Los parques son preciosos, las vistas del Bósforo… todo es emocionante. Y las exposiciones de armas, de utensilios de cocina, de reliquias… todo nos gustó. Además lo hicimos temprano y -si bien había un montón de gente- evitamos las masas que veíamos llegar mientras nosotros nos íbamos.

- Almorzamos en la antigua ciudad y de ahí partimos nuevamente a la odisea de llegar al hotel. Transporte interrumpido y un millar de agentes de policía cortando el paso. Teníamos que explicar que éramos turistas, mostrar la reserva en booking, mostrar la tarjeta del hotel… y 10 mts después, repetirlo todo nuevamente con el siguiente policía. Un agobio. Pero ese último día y la mañana del día siguiente paseamos por la zona y pudimos ser testigos de otra de las mil caras de Estambul.



GOREME  

Fue nuestro segundo destino. Nos quedamos dos noches.

Goreme (y en realidad, por lo que entiendo, toda la región de Capadocia) es uno de esos rincones únicos que no deja a nadie indiferente. Está ubicada en una serie de valles que sirvieron, durante siglos, de vía de comunicación entre las estepas que se adentran en Asia y el Mediterráneo. Un lugar mágico rodeado de montañas de un material geológico particular que obviamente tuve que googlear para saber que era: la “toba calcárea de tipo sedimentario ” (?) muy fácil de trabajar aún por herramientas simples y toscas. Por estas particularidades es que durante siglos, los habitantes se instalaban en los cerros, excavando ahí sus ciudades: un método de defensa eficaz que permitía aislar ciudades enteras con simples peñascos. Ciudades enteras excavadas en la montaña al modo de hormigueros humanos en los que aún pueden verse almacenes, viviendas o viejas iglesias cuajadas de pinturas murales bellísimas. Es así que desde mediados de los 80 forma parte del catálogo del Patrimonio Mundial de la UNESCO.


Después de un viaje en avión de una hora y poquito, una combi que manejaba a las chapas y un mareo que me hizo vomitar, llegamos al hotel a eso de las 10:30 de la noche. Nos habían dado un sándwich pequeñito en el avión pero nos pareció suficiente para irnos a dormir sin comer. 



¿Cómo llegar?
Fuimos en avión desde Estambul y el pasaje nos costó 25 euros a cada uno más o menos. 
Al principio habíamos averiguado para ir en bus desde Estambul pero como solamente íbamos a estar un día entero nos dio nervios no tener buen tiempo y perder el vuelvo en globo.

¿Dónde dormir?
Nosotros nos quedamos en Turquaz Cave Hotel, un hotel "de cueva".

Link de booking:


¿Dónde comer?

Lugares para comer: fuimos a dos lugares que nos gustaron
- Kafedokya / Coffedosia: nos gustó tanto que repetimos. Tenía una terraza enorme, al aire libre, con sillones cómodos, re buen wifi y comida rica. Los precios estaban bien.  Comimos unas fajitas de pollo MUY ricas.




- Comimos pasta en un restaurant sobre la calle ISALI CD que ¡¡NO ME ACUERDO EL NOMBRE! Pero, según lo que puedo ver en google creo que se llamaba "Old Capadocia Cafe".






¿Qué hacer?

A las 4:30 nos pasaron a buscar. Nos llevaron a un hotel en donde iban llegando distintas combis. Ahí nos ofrecieron un desayuno buffet que en 10 minutos y siendo casi las 5am había que comer rápido. Un café con leche y una medialuna después nos volvimos a subir a una combi ahora con el grupo que nos llevaría al globo. Éramos 16 personas. ¡Yo tenía una emoción! Ansiedad, nervios,  excitación, todo.

Nos subimos al globo y empezó la magia.. el fuego que se prende y se apaga para hacerlo subir. El silencio del Valle que se corta únicamente con el ruido del fuego. Los miles de globos que van subiendo, todos a diferentes alturas, todos con distintos colores. Es de verdad impactante. El amanecer va rompiendo la noche y el cielo se va pintando de colores. Entre miles de fotos y videos (y la frustración que me daba no haber quedado en la punta que me hubiera dado la posibilidad de tener mejores fotos) lo miraba a Diego que contemplaba. Y entonces me acordaba de respirar y admirar el paisaje. Me emocionaba. Él también. De golpe un abrazo con ojos llorosos. Se veían menos globos que en verano que es temporada alta, y sin embargo el paisaje seguía siendo fascinante.  Estábamos a 300, 400, 600, 700 mts de altura… llegamos a los 800mts. Mirar para abajo daba vértigo. Mirar el sol, emocionaba. ¡Qué belleza el mundo! ¡Qué maravilla volar! ¡Qué gratitud enorme me causa el poder viajar! 

El viaje duró una hora y después terminó con un brindis y unas frutillas con chocolate, una entrega de medallas y unos aplausos. Fue hermoso.







* Visitamos este asentamiento del siglo 11 en donde grupos cristianos se habían instalado para vivir en comunidad. La toba caliza aparece llena de agujeros, andenes y escaleras, dando la sensación de “colmenas” humanas colgadas del abismo. Tenían sus iglesias, sus cocinas, sus habitaciones. Las iglesias todavía conservan pinturas de la época en donde se identifica a Jesús, la Virgen, Santos y arcángeles así como muchísimas imágenes de la vida de Jesús y de su pasión y resurrección. Otra vez, la emoción que brota desde las entrañas. Siglos y siglos de historia. Estábamos ahí, imaginando cómo habían vivido en el año 1050, 1070 d.C. Muy impresionante. (Confieso que en la emoción me encontré rezando en esas capillas antiguas y dando gracias por estar pisando esos lugares tan sagrados). 

* Al día siguiente fuimos al Castillo de Uchisar, una imponente fortaleza que si bien nunca fue un castillo literalmente, lo parece por su forma que corona el punto más alto de toda la zona. Dentro es posible ver los diferentes sectores, habitaciones e imaginar cómo fue la vida cotidiana de aquellas personas que tuvieron que irse a vivir al interior de las montañas por las constantes invasiones de los pueblos asiáticos atraídos por la debilidad del Imperio Bizantino. 


PAMUKKELE

Estuvimos una sola noche.

Pamukkale es un pueblito muy muy chiquito y queda muy incómodo para llegar ya que no tiene ni aeropuerto ni estación de bus: únicamente en Denizli, una ciudad que queda a 20 minutos, llega el transporte. Desde Goreme lo único directo era ir en bus y después una combi desde Denizli a Pamukkale. Eso hace que vaya mucha menos gente aún cuando el lugar tiene una belleza original y un importante centro arqueológico que reserva una porción de historia Romana. Pamukkale nos gustó un montón.


Es un pueblo chiquito:


-Esta marcado el "Natural Park" que es la entrada al parque nacional.

-Nuestro hotel "Ozbay" es el punto rojo, como se ve queda a 3 cuadras del parque.

-Sobre la calle Ataturk Cd. y Cetin Sk. es donde estan los restaurants, las agencias de turismo, los kioscos.



¿Cómo llegar?

Nosotros llegamos a Pamukkele en bus nocturno sin haber podido dormir mucho. Por suerte el hostel nos dejó usar un cuarto que nos sirvió para ducharnos y dormir un ratito y después estuvimos en el parque de 11 a 17:30 más o menos. Volvimos al hotel, ahora sí a usar nuestro cuarto, y después de ducharnos (bis), dormir un ratito (BIS) y cambiarnos salimos a comer con una pareja de españoles que habíamos conocido en el bus nocturno.


¿Dónde dormir?
Nosotros nos quedamos en Ozbay Hotel: Nos copó!! Nos pareció EXCELENTE relación precio calidad.
El lugar era lindo, era cómodo, quedaba a dos/tres cuadras de la entrada al parque nacional. El baño estaba bueno, internet era buena, tenía restaurant... todo nos pareció piola del lugar. Lo mejor, nos dejaron entrar a las 7AM cuando llegamos a Pamukkale. Al día siguiente, pagamos un late check out y nos quedamos hasta las 5 de la tarde. 

Link de booking

¿Dónde comer?

Lugares para comer: básicamente caminando por la calle Ataruk cd. hay un local al lado del otro. 
Nosotros comimos en "Ottoman House": tenia una terraza con linda vista del parque nacional y adentro tenía una decoración copada de alfombras. Ahora, la comida era normalita y los precios no eran mega wow. Estaba bien, pero hasta ahí..





- En el parque nacional se vende comida: sandwitches, papas fritas, etc. 
Nosotros comimos en la zona de la pileta: había hamburguesas, papas fritas, comimos wrap.

¿Qué hacer?


*El parque nacional, fue nombrado patrimonio de la humanidad por la UNESCO y se trata de la antigua ciudad de Hierápolis.

Tiene 3 partes para recorrer:

  • El “castillo de algodón”: es una formación geológica hecha de terrazas de travertino de un blanco (color que se debe al carbonato cálcico según leí porque obviamente no tenía idea), donde se han formado una especie de piletas naturales de aguas termales (algunas más frías, otras más cálidas). El agua te llega a las rodillas como mucho pero te permiten entrar y refrescarte. Todo el camino es medio resbaladizo por eso hoy que hacerlo descalzo y, de hecho, el día que fuimos vimos que un señor se cayó y se lastimó muchísimo. Creímos que se había muerto. Tuvieron que sacarlo en camilla, vino la ambulancia y fue bastante feo el episodio.
  • Las ruinas y el museo: Hierápolis fue una ciudad termal, romana antes y bizantina después, que en su momento se trató de uno de los enclaves más sugestivos del país. Había muchísimas ruinas para visitar: la Puerta Bizantina, el Templo de Apolo, la Necrópolis y su joya más preciada: el Anfiteatro. Construido en el siglo III d.C. este anfiteatro podía acoger a más de 10.000 espectadores y lo cierto es que impresiona bastante. Otra parada clave es el Museo Arqueológico. Se levanta en el edificio que antiguamente correspondía a los baños romanos y hoy alberga una colección de objetos, joyas y esculturas que se encontraron en el parque arqueológico y en los alrededores.
  • La “Antique Pool”: conocida como la “picina de Cleopatra”, esta pileta de agua termal se encuentra al final del recorrido por el sitio arqueológico de Hierápolis. Pagamos una entrada extra para darnos un chapuzón en aguas termales calentitas que -se supone- tiene en su interior columnas dóricas y auténticas ruinas de templos de más de 2.000 años de antigüedad. Imposible de saber o entender si se trataba de ruinas de verdad o falsas jaja!! Pero nos metimos igual aprovechando el calor









* Al día siguiente aprovechando que el día estaba feo y que no había mucho más para hacer en Pamukkale si uno no iba a andar en globo o parapente, pagamos late check out y estuvimos tooodo el día en el hotel, durmiendo, mirando películas, tomando mate. Un día de placer total. De ahí, nuevamente a Denizli y de ahí a tomar el bus nocturno hasta Estambul. 


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